14 de marzo de 2018

Portales de búsqueda de archivos

A continuación os presento algunos portales de búsqueda de archivos, todos ellos españoles y catalanes. Son unos motores básicos, pero algunos incluyen una gran fuente documental y de diversos archivos. Encontrareis formas de búsqueda simple o avanzada, y en varios caso encontrareis la documentación digitalizada para su consulta.

PArEs (Portal de Archivos Españoles):


El Portal de Archivos Españoles es un proyecto del Ministerio de Educación, Cultura y Deporte destinado a la difusión en Internet del Patrimonio Histórico Documental Español conservado en su red de centros. Incluye muchos archivos, como el de la Real Chancillería de Valladolid.

Biblioteca Nacional de España:


BNE

El catálogo de la Biblioteca Nacional suele tener una gran cantidad de documentación de hemeroteca, mucha de ella digitalizada. Es una gran fuente para buscar fuentes durante la investigación.

Arxius en Línia (Generalitat de Catalunya):

La Cultura ets tu

La Generalitat de Catalunya nos ofrece un motor de búsqueda muy interesante, que enlaza diferentes archivos del principado. Muchos de los archivos, como el del Arxiu Nacional de Catalunya (ANC), el cual cuenta con una facilidad de acceso a la documentación, mucha de ella ya digitalizada, aparecen en el motor de búsqueda.


Library of Congress (USA):

Imagen relacionada
La Library of Congress es uno de los portales que aglutina una gran de documentación, la mayoría con contenido digitalizado. Su motor de búsqueda nos permite buscar, de entrada, desde todos los materiales, hasta otros más concretos, es decir, periódicos, manuscritos, audios, páginas web, etc.

13 de marzo de 2018

Franquismo, diplomacia y acción exterior: bases para una investigación

En septiembre de 2017 presentaba mi Trabajo de Final de Máster bajo el siguiente título:

LOS LÍMITES DE LA PARADIPLOMACIA: MISIÓN Y ADAPTACIÓN DE FALANGE EXTERIOR. 

(Accede al trabajo completo pinchando en el título)


El trabajo sienta las bases de la actual tesis doctoral, que en los próximos años iré cristalizando. Sin embargo, la investigación que realicé ya empezó a apuntar hacia una nueva óptica acerca de como se pudieron construir las relaciones exteriores del franquismo posteriormente a 1945, en un periodo que se alargaría hasta finales de la década de los 50, cuando se inicie el aperturismo y el desarrollismo del régimen franquista.

Hasta ahora la mayoría de las investigaciones sobre política exterior franquista con posterioridad a la Segunda Guerra Mundial suelen apuntar hacia el alineamiento con Estados Unidos y el Bloque Occidental dentro del contexto que se abriría a partir, sobre todo, de 1948, y que conocemos como Guerra Fría. A pesar de que este análisis que muchos investigadores e investigadoras han presentado no es errado del todo, podrían aportarse nuevas fuentes que amplíen este escenario de adaptación del régimen en el nuevo orden de posguerra, dónde otros muchos intereses y escenarios pudieron jugar un papel clave en la supervivencia del régimen franquista al final del fascismo en Europa.

Fuente: ccsocials.blogspot.com
Uno de los puntos de partida ha sido el Servicio Exterior de Falange Española, que tras 1937 era una Delegación Nacional que componía el nuevo partido nacido en abril de ese año, Falange Española Tradicionalista y de las JONS (FET y de las JONS). Sin embargo, su predecesor, la Falange Española de las JONS (FE de las JONS), ya había iniciado en 1935 un apéndice exterior en Milán.
Acerca de este apéndice del partido, ya como ya se explica en el trabajo, no existe una gran bibliografía, apenas un par de artículo concretos de Eduardo González Calleja que tratan el tema en concreto. Por otro lado, la mayoría de las biografía sobre Falange le dedican menos de una página, y en los trabajos sobre la propaganda franquista durante la Guerra Civil vuelve a mencionarse, pero solo en algunos aspectos concretos, como es el caso de los trabajos, propios y colectivos, de Antonio C. Moreno Cantano. Finalmente, ha habido otros artículos sobre la actuación diplomática de algunos actores que apoyaron el golpe de estado del 18 de julio, y se establece en ellos la relación con Falange Exterior. Algunos de estos trabajos han sido realizado por Francisco Veiga Rodíguez, concretamente en el caso de Rumanía.

Logo del Servicio Exterior de Falange 

Aquí empezaba a plantearse parte de la hipótesis, y es cómo el régimen pudo aprovechar, a partir de 1945, algunos de estos elementos del Servicio Exterior, convertidos a la fuerza en elementos útiles en el nuevo escenario posbélico que se iba abriendo. Qué papel tuvieron y cómo se aprovecho sus conocimientos y redes de contacto allí donde tuvieron actividad, son elementos claves para comprender el desplegamiento diplomático franquista. Además, a parte del escenario occidental, y la facilidad de adaptar el discurso anticomunista; sería interesante observar otros escenarios posibles, como el mundo latinoamericano o el mundo árabe, dónde, en el primero se abría una nueva era política, la 'era e los populismos'; y en el segundo, el conflicto arabo-palestino pasaba a ser un elemento central de la construcción de los nuevos estados árabes independizados de los viejos imperios europeos en Asia Occidental y África, parte del fenómeno que la historiografía conoce como 'descolonización'.

decolonization.jpg
Afiliaciones coloniales antes de 1945
Fuente: blogs.sapiens.cat
Así, un punto fuerte podrá ser rastrear a los viejos cuadros falangistas tras la desaparición del servicio en 1945, cuando se fusiona con la Secretaría General del Movimiento. Un ejercicio de incorporación biográfica de algunos jerarcas del régimen y otros personajes 'premiados' por los servicios prestados. A esto debe unirse la búsqueda de la actuación diplomática, a través de despachos diplomáticos, correspondencia personal, publicaciones de época y otros elementos de fuentes primarias que puedan aportar luz clara hacia el ejercicio de Realpolitik que el estado franquista tuvo que realizar en un mundo que iba a cambiar demasiado, un mundo con nuevos preceptos acerca del liberalismo, el comunismo y otros elementos que traerían consigo fenómenos como el de la descolonización, el auge del populismo latinoamericano, la paulatina desintegración del Imperio Británico, y los nuevos escenarios que se suceden tras 1945.

A fin de cuantas, la gran pregunta es cómo el régimen y cómo Franco sobrevivieron a la revitalización de los preceptos de libertad, igualdad y fraternidad, dejando de lado la explicación básica de la bipolaridad del mundo, el anticomunismo y el alineamiento con Estados Unidos como eje básico de la política exterior franquista en el periodo que va desde el final de la Segunda Guerra Mundial, hasta el 'aperturismo' del régimen a partir de finales de la década de 1950.


Iván Garnelo Morán


9 de octubre de 2016

The Iron Lady 2.0

Hoy, leyendo las últimas noticias internacionales, me ha llamado la atención una noticia de LaVanguardia.com sobre la situación del Brexit. Hace unos meses, tras el resultado del referéndum, ya hice un breve análisis sobre sus resultados, sin embargo, ahora nos está asombrando la posición del nuevo ejecutivo británico encabezado por la conservadora Theresa May. 
Unos días atrás podíamos leer que en el congreso conservador, los responsables de exteriores ya anunciaban medidas contra la inmigración, empezando por demandar a las empresas listas de los trabajadores no británicos. Ahora, tal como se explica en la noticia antes mencionada, habrá restricciones en los visados de estudiantes, la sanidad será compuesta plenamente por personal británico, etc. 
Todo el mundo hablaba de negociación, pero, al parecer, el ejecutivo británico no quiere negociar nada que no sea bajo sus condiciones. Práctica histórica habitual del viejo imperio. Quieren controlar sus fronteras, sin embargo seguramente busquen mantener muchos de los privilegios que supone mantenerse dentro de Europa. Recordemos que exportan e importan muchos productos, bienes y servicios desde el continente. Es de extrañar, por ello, esta posición que, la Redacción de La Vanguardia cataloga de 'Brexit duro'.
Aquí se plantean serios problemas. Londres ha sido los últimos 50 años la City comercial europea por excelencia, se han nutrido de miles de personas de la Unión para reforzar su mercado laboral. Por ejemplo, la cuestión de los profesionales sanitarios, dentro de su estrategia política, entiendo que quieran solo profesionales británicos, pero ¿si no hay suficientes? ¿Qué sucede si falta personal y el sistema sanitario empieza a nutrirse de problemas como largas colas de espera en urgencias, en pruebas de diagnóstico, en operaciones? Porque el mensaje de "primero los de casa" puede ser atractivo para una población crispada por la crisis, pero ¿si los de casa no son suficientes? 
Pensemos, por ejemplo, en una localidad cualquiera, autosuficiente y autogobernada, pero al frente tenemos unos dirigentes xenófobos y racistas, cuyo eslogan es el mismo que acabamos de emular. El medico del pueblo, el arquitecto del ayuntamiento, el maestro y el juez acaban de jubilarse. Resulta que hay gente necesitada de un puesto laboral, sin embargo carecen de unos estudios que les permitan acceder a cualquiera de esos puestos, sin tener en cuenta una experiencia laboral previa. ¿Qué sucede entonces? ¿No habrá que buscar un médico, un arquitecto, un maestro y un juez que provengan de fuera de esa comunidad autogobernada, racista, xenófoba e intransigente? ¿Qué le sucederá al Reino Unido cuando no tenga suficientes médicos, enfermeros, jueces, arquitectos, economistas y su política migratoria de 'cierre de fronteras' ponga demasiadas trabas a la entrada de migrantes? ¿Con quien negociará las exportaciones e importaciones si se ha negado a sentarse con franceses y alemanes? ¿Las viejas colonias que aun recuerdan su estancia allí y algunas de las atrocidades que realizaron?
Creo que hay ciertas cuestiones a tener en cuenta, y esto parece una nueva maniobra del Partido Conservador para evitar una disgregación del voto de la extrema derecha hacia partidos como el UKIP, algo así como lo que ya hizo Cameron en la anterior campaña al prometer el referéndum. O quizás la nueva élite que dirige a los conservadores tiene un toque más extemo, incluso me atrevo a decir que más a la derecha de Thatcher, The Iron Lady. ¿Querrá ahora Theresa May arrebatar el título a la primera mujer que dirigió un gobierno británico? ¿Querrá ser The Iron Lady 2.0?

6 de octubre de 2016

Sacralidad

Tertuliano, un apologeta del siglo II, venía a sentenciar algo así: "Credo quia absurdum" (Creo porque es absurdo), aunque claro, literalmente la frase era más compleja (Credible quia ineptum: certum est quia impossibile est, que traducido sería: Creo porque es estúpido: es cierto porque es imposible). Sin embargo, la primera frase sintetiza bien lo que decía Tertuliano.

Alguna gente también atribuía esta primera frase a San Agustín de Hipona, padre de la Iglesia Romana, quien adaptó exitosamente la filosofía platónica a las tesis cristianas. Y esto nos lleva al hilo de las discusiones teológicas en torno a los mensajes de las religiones, su veracidad, sus interpretaciones, la existencia o negación de un ente divino (Dios), la tradición, la sacralización. 
Lo sagrado es importante, porque en el momento que algo se vuelve sacro para la sociedad, es algo que se vuelve incuestionable. Pensemos pues en Dios y las interpretaciones de sus mensajes para los humanos. La existencia de los profetas (Moisés, Abraham, Ismael, Noé, etc.), ha sido incuestionable, incuestionable porque es sagrada. Y el uso de la sacralización se ha extendido fuera de la religión, o también me aventuro a decir que la religión ha sobrepasado los límites de lo divino centrado en Dios y sus mensajes. 

Miremos ahora hacia nuestra sociedad, encontramos elementos sagrados fuera de las iglesias. Reyes, repúblicas, equipos de fútbol, personajes públicos, el estado, la nación. Cosas que se han armado de sacralidad, lo que las convierte en eternos, pétreos e inmutables, también las convierte en algo que es desde la noche de los tiempos, ese lugar remoto e inexacto del pasado, cuando nada era nada y lo era todo. Pero al hilo de lo sagrado, en los últimos doscientos años, hemos ido sacralizando hechos históricos, fechas, personas. Por ejemplo, ¿Qué me dicen del 14 de julio francés? ¿o del 12 de octubre en el mundo hispánico? ¿Y la carga de la caballería ligera de los británicos? ¿O Michael Collins en Irlanda? ¿Qué pasa con Messi o Cristiano Ronaldo, personajes sacros de la actualidad? El problema de algo que se torna sagrado no es que sea bueno o malo, en un sentido puramente moral del bien y el mal, al contrario de todo esto, estas cosas se sitúan por encima de lo bueno y lo malo. Y algo que se vuelve sacro genera ultras, sobrepasa su mundanismo y los torna férreos defensores del nuevo ente cuasi divino.

No podemos evitar que, al cobijo del devenir histórico, los elementos comunes sobre los que se identifica un grupo de gente se tornen sacrosantos y divinos. Y se tornan universales al mismo tiempo, porque la religión, sobre todo la católica, ha tendido a asumir que lo sagrado es universal, y bebiendo nosotros de esas raíces católico-romanas (al menos los que nos llamamos occidentales), no podemos evitar volver universal lo sagrado. 

Y siguiendo el caso, lo universal también es sinónimo de eterno, porque lo universal es todo, y el todo se vuelve eterno, que viene a ser algo que siempre ha sido y siempre será. No cabe lo finito dentro de lo universal, dentro de lo eterno. Dios nunca ha tenido límites, es omnipotente, y como entidad omnipotente (que todo lo puede), no puede tener límites. (aunque aquí entraríamos en una paradoja sobre Dios y su omnipotencia que no viene al caso) Y, ya no la idea de Dios en sí, sino la idea de lo divino como infinito, ergo eterno, ergo universal, ergo sagrado; hace que aquellas cosas que le damos estatus de sacras, se vuelvan eternas y, por tanto, infinitas.

Es cierto que en la actualidad el ser beato ya no requiere participar del rito religioso tradicional, o lo que es lo mismo, ir a misa. Requiere toda una serie de símbolos de todo tipo. Ir a ver el partido del fin de semana, participar de las manifestaciones nacionales, etc., se han convertido en nuevos lugares de culto, y no llevan a deducir que lo sagrado ha superado las barreras eclesiásticas. Ya no basta con ser un buen cristiano, o al menos parecerlo. Hay que parecer un buen seguidor de un equipo deportivo, un buen ciudadano que participa de la nación, a fin de cuentas, participar de los nuevos ritos religiosos para demostrar afección por las nuevas realidades sacras.

22 de septiembre de 2016

Historiografía competente

Los debates historiográficos, debido a los cambios disciplinarios de las últimas décadas, se encuentran en plena ebullición. Sin embargo, todos estos debates son ajenos a la sociedad. La historiografía es la ciencia histórica, las corrientes que analizan y explican los hechos históricos de la historia humana. Y es una cuestión importante, es importante sacar el debate a la calle, lejos del mundo académico que lo monopoliza constantemente. Entender la Historia, nuestra historia, nos puede ayudar a comprender los retos de la sociedad actual, las dificultades a las que el mundo, intensamente globalizado e interconectado, se enfrenta. 
Está claro que los historiadores no somos adivinos o profetas, nuestro trabajo se centra en explicar por qué han sucedido las cosas y cómo repercuten en la sociedad, mediante el uso del método hipotético-deductivo, o lo que es lo mismo, el método científico. Las corrientes historiográficas en las que nos vamos inscribiendo son tendencias sobre las cuales tendemos a dar más peso a unos factores que a otros, siempre mediante la argumentación y las pruebas documentales y/o arqueológicas. Hoy, estas corrientes se están transformando, la historiografía marxista ha perdido fuelle en frente de la historiografía conceptual o la etnográfica. Esto como gran cambio en la tendencia de las últimas décadas.
Frente a esto, la presencia del humanismo va perdiendo fuelle, ha pasado a un segundo plano; olvidando que fue el humanismo el que sacó la cultura fuera de los muros monásticos, quien puso las primeras piedras para que, con el tiempo, el saber, la información, la cultura de otros tiempos, fuera extensible a todas las capas sociales. Pero a pesar de todo, parece ser que el conocimiento se vuelve estanco, reducido a círculos académicos cerrados. La interconexión y la transversalidad entre los diferentes ámbitos humanistas están completamente rotas. ¿A caso los historiadores nos atrevemos a entrar en los debates sobre las nuevas corrientes filosóficas? ¿O qué sucede cuando sabemos que la RAE incluye nuevos vocablos, y el debate se reduce solo a los ámbitos filológicos hispanos?
No entramos aquí, del mismo modo que el mundo filosófico, geográfico o filológico, en cuestiones historiográficas (que no históricas). Sin embargo, el golpe más duro vino cuando se produjo una separación de facto entre historiografía y arqueología, haciendo cada uno su camino después de siglos caminando juntos.
Estoy de acuerdo que la diversificación nos ha permitido ahondar más en cuestiones concretas, sin embargo, esta diversificación ha traído consigo la desconexión dentro del humanismo, o mejor dicho, en todo el ámbito científico.
Estas brechas entre disciplinas también han afectado a la historiografía, a sus corrientes, que lejos de interconectarse, se van difuminando. Historiar es complicado, cada día más debido a los retos archivísticos que se nos van presentando (El estado español niega el acceso a fuentes documentales, lo que impide conocer testimonios de personas que ya no caminan entre nosotros), pero se nos une le obstáculo de la diversificación historiográfica, en la que las tendencias, lejos de encontrar puntos en común, se van esparciendo más en el espacio-tiempo.
El reto de los nuevos historiadores es, o bien continuar diversificando más, o bien ralentizar esta diversificación al ritmo que tendemos puentes entre nosotros, y los tendemos hacia el resto de disciplinas humanísticas, buscando siempre el quid pro quo.

Iván Garnelo Morán